DDLG, MDLB: Qué son y qué relación tienen con el ABDL

Puede que sea una simple percepción mía, pero de un tiempo a esta parte ha aumentado mucho el interés de la gente por las relaciones tipo DDLG o MDLB. Especialmente entre las personas relativamente jóvenes (digamos veinteañeros y treintañeros).

En fin, vamos al lío. ¿DDLG? ¿MDLB? En el mundo del BDSM sobran acrónimos, y eso es así. Parece que tengamos que hablar siempre con eufemismos y códigos secretos XD.En el fondo nos estamos refiriendo a una práctica de lo más común y conocida en la comunidad fetichista o, simplemente, kink. Ya sabéis que la terminología es un poco confusa.

DDLG es un acrónimo de las palabras “Daddy Dominant / Little Girl”, al igual que MDLB lo es de “Mommy Dominant / Little Boy”. O sea, “Papi dominante / niña pequeña” y “Mami dominante / niño pequeño”. Se trata de dos términos que designan un determinado tipo de relación o estilo de vida, en el que dos personas se vinculan entre sí, con pleno consentimiento por ambas partes (o sea, que son cosas de ADULTOS), para mantener una relación más o menos estable de intercambio de poder.

En esa relación una de ellas asume un rol dominante (“dom”) y la otra sumiso (a menudo llamado “little”, o sea, “pequeño” en inglés). Además, esos roles tienen un componente o trasfondo de ageplay, es decir, que el dominante actuará como el papi o mami del niño o niña, que es el sumiso. Por supuesto, también hay modalidades LGTBIQ (por ejemplo, DDLB con papi y niño, etc.).

¡Chiste! Va la little y le dice al papi: ¡Saoko, papi, Saoooooko!

Cuando hablo de intercambio de poder me refiero a algo completamente distinto a una simple interacción puntual o a un “oh, mami” / “oh, papi” susurrados al oído de la pareja durante el sexo (y los que hayáis tenido sexo con latinos sabréis a lo que me refiero XD). Aquí hablamos de relaciones normalmente estables, caracterizadas por el consentimiento mutuo y, a menudo, incluso por acuerdos escritos entre los practicantes, en los que se determina lo que quieren o esperan el uno del otro, cuáles son los límites respectivos, etc.  Normalmente los intercambios entre el dominante y el sumiso tienen lugar en privado, pero hay personas que viven este tipo de relaciones prácticamente 24/7, con lo que también podrían tener lugar en público, siquiera disimuladamente.

Dado que cada relación DDLG o MDLB es única, no sería posible describir los rasgos consustanciales a ese tipo de relaciones, fuera de la figura dominante y la figura sumisa. En general, la mami o el papi son quienes ponen las reglas, controlan al la persona sumisa, la cuidan (en el sentido más amplio del término), la protegen y deciden lo relativo a premios y castigos, sean o no eróticos. El sumiso o sumisa (qué pesadilla, esto del lenguaje inclusivo XD) se deja cuidar por el dominante, y se comporta tal y como lo haría un niño o niña de la edad en cuestión: se despreocupa, juega, ve programas infantiles en la televisión, usa ropa infantil, hace travesuras, etc.

¿Qué más destacaría?

-Las edades más comunes para que el little las asuma suelen estar entre los 3 y los 7 años.

-En la inmensa mayoría de este tipo de relaciones el sexo es una parte importante, por lo cual entre el dominante y el sumiso suele existir o generarse un interés sexual muy intenso.

-En otras -las menos, que yo sepa- el sexo es meramente accesorio o poco importante.

Al tratarse de una práctica de intercambio de poder en pareja, como os decía, el mundo DDLG y MDLB se considera englobado dentro del BDSM. En una relación DDLG o MDLB se dan también las pautas características de otras prácticas BDSM, como las palabras de seguridad, la voluntariedad, la existencia de acuerdos libres y cancelables en cualquier momento, etc.

Psicológicamente, creo que la liberación y la catarsis que experimentan ambos, el daddy/mommy y la chica/chico con este tipo de prácticas es muy parecida a la de otras. ¿Por qué lo creo? Ja, ja, ja… La duda ofende… 😉

Quizá en el caso de DDLG y MDLB, a título particular, haya situaciones o elementos que adquieren una importancia capital, como el aftercare. Para los que no os suene el término, se refiere al momento en el que la pareja, tras una práctica determinada (normalmente un castigo), se cuida, examina, comenta, mima, da feedback y/o consuela, normalmente de forma muy acaramelada e íntima. Es muy habitual que el aftercare acabe llevando al sexo, clásico o no.

Ya os imaginaréis que el límite que separa una relación ABDL de una MDLB o DDLG es extraordinariamente difuso. Los parecidos son tantos que casi podríamos decir que las tres corrientes se superponen en muchos casos y no se pueden distinguir. Ciertamente, una relación MDLB o DDLG no incluye necesariamente pañales para el little, pero a veces los hay, aunque a veces el little no los use y sean un mero símbolo de su sumisión o mero atrezzo.

Si tuviera que tirarme a la piscina y diferenciarlas, se me ocurriría decir que en las relaciones MDLB y DDLG lo verdaderamente importante es la disparidad de poderes. En cambio, a un ABDL, por importante que sea la disparidad, le importan más sus pañales, chupetes y demás parafernalia. Digamos que unos están más centrados en la sumisión y otros en el fetiche. Pero, como siempre decimos, hacer distinciones claras entre las mil y una ramas del generoso árbol del BDSM (¡qué bonito, por Sade!) es poco menos que imposible.

Dicho esto, yo creo que si a una relación MDLB o DDLG le añades pañales (los use el little o no), no habría casi ninguna diferencia con el ABDL, por lo menos de puertas para afuera. Lo que cada persona se considere, ya es cosa de ella, por supuesto. Ya sabéis que aquí no juzgamos a nadie, nos limitamos a disfrutar 😉.

Si os interesa mucho el tema, os dejo este link a una página muy conocida del mundillo, aunque está 100% en inglés:

https://www.littlespaceonline.com/

Y otro link a un relato –parent advisory VERY EXPLICIT– DDLB: http://bdsmk.org/articulos/Daddys.pdf

Por último, la última de nuestras Historias ABDL explora claramente la temática DDLG con una nenita algo traviesa y un papi cariñoso pero severo.

¡No os olvidéis que la encuesta sigue!

¡Chao, nenes y nenas!

Stephan

6 comentarios en “DDLG, MDLB: Qué son y qué relación tienen con el ABDL

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