¡Hola a todos, chic@s!
Lo primero: espero que estéis todos bien y petándolo a tope. Yo sigo en mi senda de recuperación física y mental. Voy poco a poco, pero no me quejo: creo que la primavera me está sentando -salvo por la dichosa alergia- bastante bien.
Hoy, de todas maneras, el post será corto. Una pequeña review, por así decir. Bueno, en realidad, no llega a review, es más una anécdota pañalera o un conjunto de truquitos y tips.
El caso es que a finales del año pasado me entró el capricho de probar los pull-ups de toda la vida. Ya sabéis a cuáles me refiero, ¿no? Los que se venden en supermercados y demás. Nunca los había usado -ni en la vida real ni en la vida “irreal”, ya me entendéis- y a raíz de una conversación con un colega ABDL me entró el gusanillo. Entre otras cosas, por la típica fantasía de de “no, no, no, eso no te sirve, que tú eres muy meón…”. No me digáis que no sabéis a lo que me refiero; al fin y al cabo estáis pululando por este blog 😛
La cuestión más complicada era saber si me iban a servir. Yo soy más bien delgado y alto, como sabéis (1.88 / 79 kg), y la talla más grande disponible decía que el peso máximo era de 57 kg. ¿Me valdrían? Me moría de curiosidad por comprobarlo.
El caso es que al final me animé; pillé un paquete en Amazon y aquí va la fotillo, jejeje:

La verdad es que la sensación es buena, son suaves y agradables de llevar. En lo que respecta a talla y demás me quedan algo pequeños, por desgracia, sobre todo por detrás; como se suele decir, voy enseñando un poco la hucha XD. En lo relativo a ajustes, poco que decir, ya que al venirme algo pequeños me quedan ajustaditos, pero en cuanto al ancho de piernas y demás, la verdad es que bastante bien.
Eso sí: si vuestros pañales os gustan más bien gruesos, está claro que los pull ups no son la mejor apuesta, ya que están diseñados para ser discretos. Los dibujillos, por cierto, no están mal, pero acostumbrado como estoy a los de los Kiddo, Tykables y demás, a mí personalmente me saben a poco. Aunque no es demasiado importante: ya os decía que ha sido un caprichito, más bien.
A nivel de absorción tampoco esperéis maravillas, aunque mi experiencia ha sido bastante positiva y han mejorado mis expectativas. De hecho, me imaginaba que iban a desbordar a las primeras de cambio, y pueden aguantar un poquito más de lo que pensaba. Ojo: un poquito solo. Si sois unos meoncetes consumados mejor seguís con vuestros pañales habituales o lo dejaréis todo perdido («tú necesitas pañaletes bien gorditos, etc.») :P.
Molaría que los hubiera más grandes y con otros dibujitos, yo creo que ahí sí que merecerían más la pena, pero he hecho una investigación al respecto y, al parecer, los Goodnites de la talla máxima, que vienen a ser muy parecidos a estos pero mucho más grandes, no se comercializan en España, y comprarlos en cualquier país anglosajón es un rollo por el tema aduanas, gastos de envío, etc.
La experiencia, en resumen, ha sido bastante positiva. No obstante, me quedo con mis clásicos Kiddo y similares, tanto por el aspecto como por otras razones… de peso, jajajaja.
¡Besos y mimos!
Stephan