En el piso de arriba nos estaba esperando el equipo médico (la señora doctora y su joven y aventajada enfermera), junto con el resto de auxiliares, entre ellos también la seño, que había subido conmigo porque (solo faltaba) a esas alturas ya había decidido que me iba a adoptar :).
Aunque ella me había avisado antes de que la revisión iba a ser genial, lo cierto es que yo me la había imaginado un poco como un juego de medical play suave o algo similar; no en vano estábamos en un evento BDSM. Había prejuzgado mal, porque en realidad, fue mucho mejor de lo que yo había pensado. Nada de movidas sexuales: solo mofes y mofes XD.
Para mí, aquello fue el broche de oro del evento, algo tan inesperado como divertido en lo que participé de mil amores, pues a mí todo lo que sea hacer el gilipollas y reírme, normalmente me parece bien. ¡Menuda ocasión se presentaba, ageplay o no por medio! Si había que seguirle el juego a la señora doctora y a los demás presentes, se lo seguiría. Y, además, me venía bien para relajarme tanto mental como emocionalmente.
Pasamos el reconocimiento juntos mi compi más peque ABDL (que todavía debía tener el culo caliente) y yo. Primero fui yo el examinado y luego él, pero los dos estuvimos allí en la consulta -bastante bien provista, todo he de decirlo-, pasando las pruebas y respondiendo a las preguntas de la señora doctora que, por supuesto, también formaba parte del staff.
Casi lo primero que me preguntó la doctora fue si me daban miedo las agujas. “No, yo soy super valiente”, le respondí, creyendo que se trataba, como os digo, de algún tipo de medical play, que me iban a desnudar y a quitar el pañal delante de todo el mundo, etc. Nada más lejos de la realidad: aquello no iba a de agujas, sondas ni lavativas. Aquello iba de mofarse de uno mismo; algo a lo que soy muy aficionado. Los que seguís el blog desde hace tiempo ya lo sabéis.
Imaginaos el tipo de escena: se me acerca la enfermera con un martillito y empieza a darme golpecitos en las rodillas. Yo la miro sonriendo, como si no supiera qué decir ni hacer (¿va en serio? ¿tengo que fingir? ¿tengo que dar pataditas?) y esperase alguna instrucción, pero la doctora me sentencia de inmediato:
Doctora: (muy seria) Huy… Ligero retraso. Sí, sí…
Claro, todo el mundo descojonado y el primero yo, que me pillaba con el pie cambiado. Nunca sabía por dónde me iban a caer, lo cual le añadía un punto de expectación al asunto y me ponía en guardia; era la forma de asegurar que los littles colaborábamos al 100%. Otro ejemplo:
Doctora: ¿Qué tal va con las palabras, el lenguaje y demás?
Nenito: Ah, eso se me da genial. En la guarde…
Doctora: (Apuntando en el cuaderno) Va de listillo.
Así todo el rato, no sé cuánto tiempo estaríamos metiéndonos unos con otros: yo con la doctora, la doctora conmigo, la seño conmigo… Y de sexo, lo que se dice sexo, hablamos bien poco. Creo que esto fue lo único:
Doctora: ¿Qué tal en el sexo?
Seño: Huy, en eso sí que no tengo ninguna queja. Fabuloso.
Nenito: ¿Qué es el sexo, seño?
Doctora: Anda, mira… Se hace el graciosete, a pesar de su retraso (Apuntando). Gra-cio-si-llo.
Reconozco que aquí no me atreví a decir nada tipo “ah, sí, el juego del pipí mágico de la seño”. No por nada, sino por no acabar con la atmósfera de cojoneo imperante. Tampoco creo que hubiera pasado nada, pero no me salió. En otra ocasión, tal vez.
El resultado del examen fue…¡aprobado! Pero, a pesar de mi aprobado, la señora doctora me recetó, literalmente, unas cuantas dosis de “polla de conserje”, medicina que, a nivel de principio activo, no tiene parangón chimpón en la historia de la humanidad y que merecería una entrada aparte. Estuve riéndome como diez minutos con lo de la “polla de conserje”, aunque también había “teta de gobernanta” y algunos otros remedios, todos ellos salvíficos y milagrosos según la doctora ;). Pero si algún día me paso a la otra acera, juro a dios y prometo a España que probaré una buena polla de conserje XD XD XD.
Mi compi pasó también el examen sin mayores sobresaltos, aunque a causa de ciertas condiciones personales que aquí no mencionaré, no me hubiera importado que se lo pusieran un poco más difícil o que lo hubieran martirizado un poquito más 😛 . Eso sí: como no le gustaban nada los médicos, hubo que prácticamente inmovilizarlo. Ya me entendéis… 😉

Para esta entrada no se me ocurre ninguna foto, así que aquí me tenéis a mí, por la tarde, después de merendar. Como un héroe crepuscular.
Bajamos de allí junto con la enfermera y la doctora a eso de las diez de la noche, por lo menos, quizá pasadas. Era la hora de cenar y al poco comenzó a llegar la cena que cabía esperar en un evento lleno de littles: patatas fritas, nuggets de pollo, refrescos y delicias semejantes. Justo entonces la seño se fue con el staff para iniciar los trámites de adopción y yo me quedé un rato abajo, saludando y conociendo a peña nueva que iba llegando, y jugando con el perrito más mono que hubo en el evento (:*) y otros compis varios.
Ahora mismo no puedo poneros fotos de los documentos “no-oficiales” de la adopción porque estoy fuera de casa pero si los encuentro (ya le preguntaré a la seño) os subiré alguna: tan geniales como lo fue el evento, de verdad.
No obstante, esta detallada e innecesariamente larga crónica toca ya a su fin: a eso de las diez y veinte minutos, quizá diez y media, aunque había bastante gente (no solo la del evento, sino la que iba llegando al local), mi pobre corazoncito ABDL pedía tregua y no daba para más, así que nos despedimos de todo el mundo (entre aplausos, por cierto, ¡cuánto honor!) y repartimos besos y abrazos por doquier. ¡Hasta otra y muchas gracias a todos! ¡Se os quiere!
Resaltar que el evento no terminó aquí ni mucho menos, y que se prolongó bastantes horas más, según me comentaron después otros compis, pero nosotros nos marchamos a eso de las 22:30, mientras la peña cenaba nuggets, patatas fritas y veía dibujos animados en pantalla grande: si eso no es de littles, nada lo es ;).
Desde este humilde blog, solo me queda agradecer a MZM Rainbow la organización del evento, al staff y a todos los amigos y compañeros que participaron, y desear que haya pronto una segunda edición o, si no fuera mucho pedir, un evento 100% ABDL, propiamente dicho, en el que dar rienda suelta a esas locurillas que a los de mi palo tanto nos gustan. Prometo hacer lo imposible por ir y, si así ocurre, espero y deseo volver a encontrarme con todos vosotros. Aquí tenéis a un decidido supporter, como dicen los jóvenes, por siempre jamás.
¡Chao, meacamas! Y recordad: el pañal en verano, mejor con cremita a tope 😉
Stephan
PD: Ando de vacaciones así que no creo que actualice ya hasta septiembre, pero se viene macrohistoria por fascículos (oh, la la!) y un par de entradas tan íntimas como interesantes. No sé, puede que incluso polémicas, en el buen sentido de la palabra ;).
PD2: ¡En serio, habría que montar una Capcom en España, joder!
Mil gracias… Fuiste parte de una locura que nadie sabíamos como iba a salir pero en la cual todos pusimos nuestro corazón y maldad que todo hay que decirlo. Jajajjaja para mí fue una experiencia de lo más divertida, reí como hacía mucho no hacia y me desesperó un bebé como nunca lo hicieron mis hijos… Aunque el método de apoyo dio resultado.
Fue un placer hablar con tu seño y saber que se sintió cómoda no sólo por verte bien sino por colaborar con nosotras… Creo que para muchos fue nuestra primera vez…
Aunq cerré el orfanato por falta de subvención (la funcionaria era dura de roer) seguro que conseguimos fondos para abrirlo alguna vez más…
Mientras sigue siendo un niño feliz e inocente y disfrutando de los buenos momentos que nos regala la vida
Besitos
La directora
Me gustaMe gusta
Vaya, cuánto honor, un comentario de la señora directora… Es que me saca usted los colores, de verdad.
Un millón de besos y aquí estamos para servir a dios y a usted :*
Stephan
Me gustaMe gusta