Categoría: información

DDLG, MDLB: Qué son y qué relación tienen con el ABDL

Puede que sea una simple percepción mía, pero de un tiempo a esta parte ha aumentado mucho el interés de la gente por las relaciones tipo DDLG o MDLB. Especialmente entre las personas relativamente jóvenes (digamos veinteañeros y treintañeros).

En fin, vamos al lío. ¿DDLG? ¿MDLB? En el mundo del BDSM sobran acrónimos, y eso es así. Parece que tengamos que hablar siempre con eufemismos y códigos secretos XD.En el fondo nos estamos refiriendo a una práctica de lo más común y conocida en la comunidad fetichista o, simplemente, kink. Ya sabéis que la terminología es un poco confusa.

DDLG es un acrónimo de las palabras “Daddy Dominant / Little Girl”, al igual que MDLB lo es de “Mommy Dominant / Little Boy”. O sea, “Papi dominante / niña pequeña” y “Mami dominante / niño pequeño”. Se trata de dos términos que designan un determinado tipo de relación o estilo de vida, en el que dos personas se vinculan entre sí, con pleno consentimiento por ambas partes (o sea, que son cosas de ADULTOS), para mantener una relación más o menos estable de intercambio de poder.

En esa relación una de ellas asume un rol dominante (“dom”) y la otra sumiso (a menudo llamado “little”, o sea, “pequeño” en inglés). Además, esos roles tienen un componente o trasfondo de ageplay, es decir, que el dominante actuará como el papi o mami del niño o niña, que es el sumiso. Por supuesto, también hay modalidades LGTBIQ (por ejemplo, DDLB con papi y niño, etc.).

¡Chiste! Va la little y le dice al papi: ¡Saoko, papi, Saoooooko!

Cuando hablo de intercambio de poder me refiero a algo completamente distinto a una simple interacción puntual o a un “oh, mami” / “oh, papi” susurrados al oído de la pareja durante el sexo (y los que hayáis tenido sexo con latinos sabréis a lo que me refiero XD). Aquí hablamos de relaciones normalmente estables, caracterizadas por el consentimiento mutuo y, a menudo, incluso por acuerdos escritos entre los practicantes, en los que se determina lo que quieren o esperan el uno del otro, cuáles son los límites respectivos, etc.  Normalmente los intercambios entre el dominante y el sumiso tienen lugar en privado, pero hay personas que viven este tipo de relaciones prácticamente 24/7, con lo que también podrían tener lugar en público, siquiera disimuladamente.

Dado que cada relación DDLG o MDLB es única, no sería posible describir los rasgos consustanciales a ese tipo de relaciones, fuera de la figura dominante y la figura sumisa. En general, la mami o el papi son quienes ponen las reglas, controlan al la persona sumisa, la cuidan (en el sentido más amplio del término), la protegen y deciden lo relativo a premios y castigos, sean o no eróticos. El sumiso o sumisa (qué pesadilla, esto del lenguaje inclusivo XD) se deja cuidar por el dominante, y se comporta tal y como lo haría un niño o niña de la edad en cuestión: se despreocupa, juega, ve programas infantiles en la televisión, usa ropa infantil, hace travesuras, etc.

¿Qué más destacaría?

-Las edades más comunes para que el little las asuma suelen estar entre los 3 y los 7 años.

-En la inmensa mayoría de este tipo de relaciones el sexo es una parte importante, por lo cual entre el dominante y el sumiso suele existir o generarse un interés sexual muy intenso.

-En otras -las menos, que yo sepa- el sexo es meramente accesorio o poco importante.

Al tratarse de una práctica de intercambio de poder en pareja, como os decía, el mundo DDLG y MDLB se considera englobado dentro del BDSM. En una relación DDLG o MDLB se dan también las pautas características de otras prácticas BDSM, como las palabras de seguridad, la voluntariedad, la existencia de acuerdos libres y cancelables en cualquier momento, etc.

Psicológicamente, creo que la liberación y la catarsis que experimentan ambos, el daddy/mommy y la chica/chico con este tipo de prácticas es muy parecida a la de otras. ¿Por qué lo creo? Ja, ja, ja… La duda ofende… 😉

Quizá en el caso de DDLG y MDLB, a título particular, haya situaciones o elementos que adquieren una importancia capital, como el aftercare. Para los que no os suene el término, se refiere al momento en el que la pareja, tras una práctica determinada (normalmente un castigo), se cuida, examina, comenta, mima, da feedback y/o consuela, normalmente de forma muy acaramelada e íntima. Es muy habitual que el aftercare acabe llevando al sexo, clásico o no.

Ya os imaginaréis que el límite que separa una relación ABDL de una MDLB o DDLG es extraordinariamente difuso. Los parecidos son tantos que casi podríamos decir que las tres corrientes se superponen en muchos casos y no se pueden distinguir. Ciertamente, una relación MDLB o DDLG no incluye necesariamente pañales para el little, pero a veces los hay, aunque a veces el little no los use y sean un mero símbolo de su sumisión o mero atrezzo.

Si tuviera que tirarme a la piscina y diferenciarlas, se me ocurriría decir que en las relaciones MDLB y DDLG lo verdaderamente importante es la disparidad de poderes. En cambio, a un ABDL, por importante que sea la disparidad, le importan más sus pañales, chupetes y demás parafernalia. Digamos que unos están más centrados en la sumisión y otros en el fetiche. Pero, como siempre decimos, hacer distinciones claras entre las mil y una ramas del generoso árbol del BDSM (¡qué bonito, por Sade!) es poco menos que imposible.

Dicho esto, yo creo que si a una relación MDLB o DDLG le añades pañales (los use el little o no), no habría casi ninguna diferencia con el ABDL, por lo menos de puertas para afuera. Lo que cada persona se considere, ya es cosa de ella, por supuesto. Ya sabéis que aquí no juzgamos a nadie, nos limitamos a disfrutar 😉.

Si os interesa mucho el tema, os dejo este link a una página muy conocida del mundillo, aunque está 100% en inglés:

https://www.littlespaceonline.com/

Y otro link a un relato –parent advisory VERY EXPLICIT– DDLB: http://bdsmk.org/articulos/Daddys.pdf

Por último, la última de nuestras Historias ABDL explora claramente la temática DDLG con una nenita algo traviesa y un papi cariñoso pero severo.

¡No os olvidéis que la encuesta sigue!

¡Chao, nenes y nenas!

Stephan

Me gusta usar pañales

Pues sí: me gusta usar pañales. Soy ABDL. Como muchas otras personas en el mundo. ¿Y qué más da?

A pesar de que no veo dónde está el problema, no dejan de sorprenderme ciertas actitudes. No hace mucho tiempo, los medios anglosajones publicaron noticias como esta:

https://headtopics.com/uk/adult-baby-struggles-to-find-work-as-employers-don-t-like-him-wearing-nappies-15336525

Para los que no sepáis inglés, ya os traduzco yo alguno de los comentarios que salen en esta noticia:

“Debería estar encerrado en un manicomio” 

“No le pegaron lo suficiente de niño”

“Enfermedad mental. A la extrema izquierda le encantará”

Buscad en cualquier sitio: un foro, una noticia relacionada con lo nuestro.

Más o menos las dos terceras partes serán de este tipo: “Tío, qué mal, eso no es normal. Este tío necesita ayuda”.

O aquí, hablando de una chica Abdl:

https://www.mirror.co.uk/news/world-news/woman-28-dresses-up-like-26057248

Con comentarios algo más moderados, por cierto, pero… “oh dios, otra más no”, “espero que el tío que le pidió hacer un vídeo no tenga hijos propios”, “tiene que parar de comportarse como un bebé”.

Dejando aparte que nadie sabe lo que es la normalidad (algunos dirán que lo que es “anormal” sí se sabe) es muy difícil que una opinión aleatoria sobre algo que la gente no entiende pueda basarse en otra cosa que en prejuicios.

Si a mí me gusta usar pañales, ¿a quién le importa?

Hablaremos otro día sobre esa supuesta normalidad a la que, al parecer, todos debemos aspirar. Del ser humano vanilla, un concepto muy de las últimas décadas en las que se habla mucho de inclusión pero después se cancela y machaca a todo cristo. Por lo pronto, vayan una serie de consideraciones acerca de mis gustos:

  • El que yo no entienda lo que a otras personas le gusta hacer, no me da derecho a censurarlas. A mí no me gusta nada el fútbol y no por ello digo que los aficionados necesiten ayuda profesional y menos desde una posición de superioridad moral. Aunque lo piense, como decía el gallego de Airbag.
  • El abdl, y muchos otros kinks no son considerados enfermedades mentales por los científicos, sino prácticas perfectamente sanas cuyo ejercicio consensuado no tiene nada de malo desde el punto de vista médico ni psicológico.
  • El abdl no tiene nada que ver con la pedofilia. Nada-de-nada.
  • La inmensa mayoría de los abdl no necesitamos ayuda ni la hemos necesitado nunca para «curarnos» de ser abdl. No estamos orgullosos ni avergonzados de serlo, sentirse orgulloso de ser abdl es tan estúpido como sentirse orgulloso de ser rubio.
  • Y, por último, un apunte: si a tu dios le ofende que me guste usar pañales, no es un dios en el que merezca la pena creer. Así que no creo en él. Guárdatelo para ti, por favor.

¿Podrían darse casos en los que de veras un abdl necesita ayuda profesional? Puede, pero muy pocos. De los dos casos que os pongo, el de Damien llama más la atención. Cuando la predisposición es tan intensa que a uno le impide desarrollarse como persona, o le impide llevar una vida plena y responsable, o no puede conseguir un trabajo, montar su empresa, tener una pareja (en el caso de que la quiera), formarse, divertirte, o de algún otro modo esta tendencia arruina su vida, pues entonces, como en cualquier otra tendencia o afición, creo que debería buscar esa ayuda. Pero digo solo “creo” porque no soy quién para juzgar.

Es decir: en el caso de Damien, quizá haría bien en buscar esa ayuda, al igual que cuando una persona es incapaz de excitarse sin pañales por el medio (lo que no es intrínsecamente malo ni inmoral, pero yo creo que sí supone un problema). En el caso de Lucy, si le gusta vestirse de bebé o si dice, como yo, “me gusta usar pañales”, ¿por qué eso es un problema? Desde luego, lo que nunca se me ocurriría es dejar un comentario del tipo «tiene que dejarlo» o «es una enferma».

Me gusta usar pañales
Gracias, Fry

Hay que decirlo claro: la inmensa mayoría de nosotros no necesitamos ayuda. Y menos para ser iguales que ningún fulano anónimo de los que siembran odio por la red.

Porque en el fondo se trata de eso: la gente rechaza lo que no entiende. Y eso tendría un sentido -no una disculpa- hace 30 años, cuando no se podía obtener información con la misma facilidad que hoy en día, que tienes el mundo al alcance de un click. Sin ir más lejos, bastaría con consultar este blog para informarse de lo que es abdl y demás prácticas asimiladas 😊

Me parece muy triste. Cuando más a mano de la gente pones el conocimiento, más prolifera la ignorancia.

En fin. Divertíos, traviesillos.

Stephan

PD: Aunque esto es una actualización de más de un año después de escribir el post, no hay que pasearse demasiado lejos en Fetlife, en Tumblr o en Patreon para ver que esto del ABDL está en alza. Alza moderada, pero alza. Así que cada vez hay más gente que no tiene ningún problema en decirlo, o eso parece. «Me gusta usar pañales». ¿Véis? No pasa nada por decirlo. Nadie se va a morir por decirlo, ni va a haber una implosión ni les va a caer encima un meteorito. En el fondo, a nadie debería importarle.

Otra cosa es que te gusten y no tengas nadie con quien compartir esa «afición», claro. Pero si eso pasa con todas las aficiones, imagínate con esta. ¡Nadie dijo que fuera fácil, chavales!

 

TIENDAS ABDL: Mis experiencias (I)

¡Vamos de shopping ABDL! ¡Tiendas, stores, boutiques…!  como las queráis llamar. Un post práctico, que sé que os gustan, sobre tiendas ABDL y comprichuelas varias.

Yo, como tantos otros ABDL me pasé la mayor parte de mi vida, hasta los veintipico años, soñando con poder usar pañales. No me refiero a usarlos 24/7 ni nada por el estilo, sino a usarlos de vez en cuando. Por afición, vicio o como queráis llamarlo. Podría contaros muchas anécdotas al respecto, pero lo haré en otras entradas, no en esta.

tiendas abdl

Pues eso. Vosotros me entendéis.

El caso es que con mis veintimuchos años adquirí una cierta independencia económica y personal. Hacía un poco lo que quería. En ese sentido, no me pude resistir a experimentar y comprar eso que tanto me gustaba y me moría de ganas de ponerme: pañales.

Hablo del año 2006 o 2007: no era tan sencillo encontrar un sitio en el que vendieran pañales de mi talla, así que me puse a explorar por internet y, gracias a ello, os puedo hacer una breve reseña de mis experiencias con diversas tiendas durante los últimos 15 años, incluyendo los años o períodos en los que compré. No haré reviews de los pañales, porque eso es otra historia. Solo decir dónde compraba, el qué y algún consejillo relacionado con la tienda, si es útil.

Así dejaréis de preguntar dónde se compra esto o lo otro y lo mismo probaréis directamente 😉

Disclaimer: Recordad que mis experiencias, en algún caso, son de hace años por lo que las tiendas podrían haber cambiado para bien o para mal, y que cuando hablo de gastos de envío, me refiero a gastos de envío a España.

Disclaimer 2: En lo relativo a discreción mi estandard no es muy estricto.

Mercadona (2006-2008)

Mis primeros pañales fueron los de Mercadona. Recuerdo bien el día en que entré en un supermercado y me los llevé a casa. Ni os imagináis lo acojonado que iba. Hasta los compré en otra ciudad cercana a la mía -a la que fui a propósito- para estar seguro de que nadie me podía reconocer. Y en la estación de autobús, al regresar a casa, rompí la bolsa y me los guardé todos en una mochila. Casi me meo del miedo (antes de tiempo, vaya 😛 ).

El paquete ha cambiado, pero se pueden encontrar incluso hoy en día en casi cualquier supermercado de Mercadona.

https://tienda.mercadona.es/product/47093/panal-adulto-talla-g-deliplus-paquete

Rapidez: N/A

Precio: Bajo

Variedad: Muy baja

Airoliver  (2009-2020)

https://www.saveexpress.de/

Cuando me mudé y me fui a vivir con mi pareja, probé suerte en esta tienda alemana, que es quizá, de todas las tiendas abdl, la más representativa a nivel europeo. Me llegó perfectamente el pedido, en un embalaje bastante discreto y los gastos de envío fueron razonables, aunque no bajos. Recuerdo además que hice algunos pedidos bastante grandes, como de 3 o 4 paquetes grandes de pañales. Los Tena, concretamente, y me duraron bastante, quizá años. Estos:

https://www.saveexpress.de/de/inkontinenz-einweg/windeln-pants-diapers/tena-slipspants/tena-slip-packungbag/8438/tena-slip-maxi-large-weiss/lila-15.25.31.8078-cottonfeel-24er-packung

Después he recurrido a airoliver de vez en cuando, si encontraba algún modelo o marca que me gustaba o que quería probar. Por ejemplo, también he comprado Tykables aquí y sin problema. El último pedido lo hice muy a principios de 2020 y no tengo ninguna queja.

En cuanto a rapidez, no son muy rápidos.

Rapidez: Media

Precio: Medio

Variedad: Alta

Buntenwindel (2013)

Esta es una tienda que a día de hoy creo que debe estar cerrada, porque lleva unos años vendiendo solo stock viejo y poco más. Siempre aparece como cerrada. Es una lástima porque sacó modelos chulísimos, como el Fabine Exclusive. Actualmente creo que tienen a la venta solo el modelo Dreamlike, que es en plan pantalón vaquero. No sé a vosotros, pero a mí me parece horroroso.

http://www.buntewindel.de/epages/63089193.sf/en_GB/?ObjectPath=/Shops/63089193/Products/2013

Por lo demás, fueron bastante rápidos y los paquetes muy discretos. Gastos de envío en la media.

Rapidez: Media

Precio: Alto

Variedad: Muy baja

Cuddlz (2014-2015)

Una tienda como cualquier otra. Recuerdo que recurrí a ella porque los Cuddlz me recordaban mucho a los Fabine Exclusive, que literalmente volaron en su momento. Solo hice un par de pedidos porque los costes de envío eran igual de caros o más que los propios pañales, aunque discretos sí que fueron. Rápidos, no mucho.

Creo que ya no fabrican los Cuddlz originales, pero eran parecidos al Fabine exclusive que aquí os pongo.

http://www.buntewindel.de/size-L-Teddy-64-pcs-in-the-carto-Fabine-Exklusiv

Rapidez: Baja

Precio: Alto

Variedad: Baja

Y por hoy ya está bien. Todavía me quedan más tiendas abdl para otro post ;).

Cuidaos mucho. O mejor: que os cuiden ;).

Stephan

ABDL LINKS (I)

¡Links ABDL para todos!

He pensado que sería útil, además de las historias abdl y de las entradas comentando las cosas que nos gustan, recopilar de vez en cuanto algunos links útiles para quienes no conozcan las páginas en cuestión. Por supuesto, todas o casi todas con contenidos totales o parciales abdl.

Pues nada, vamos a ello.

www.fetlife.com

Es una de las redes más conocidas relacionadas con la cultura BDSM. Hay gente de todo el mundo pero la comunidad de hispanohablantes es bastante grade y podéis encontrar grupos ABDL en español con mucha facilidad, además de fotos y demás. De todas formas, no os voy a engañar: la inmensa mayoría del tráfico en la web se produce en inglés. En cuanto a si hay bots y demás, yo al menos no me he encontrado a ninguno. Si queréis seguirme, por cierto, soy Nenito82 (¡qué chorprecha!).

Foto mía del otro día porque sí 😛

www.alt.com  

Similar a la anterior, pero más enfocada en el tema de contactos entre los usuarios y no tanto como un cajón desastre en el que todo cabe. Es una de las páginas BDSM más antiguas y que yo sepa no hay mucho ABDL últimamente, como sí que lo hubo hace unos años (allá por el 2004-2005, casi todos los ABDL estaban por aquí y en los viejos grupos de msn). Las funciones para los usuarios que no son de pago son más limitadas de lo que parece y está generalmente aceptado en la comunidad que hay bastantes bots.

www.abdlmatch.com

Una página de contactos exclusivamente pensada para los ABDL. En principio parece una excelente idea, pero casi todas las funciones son de pago y mi impresión es que debe haber bastante bot. Hace unos años creció muy rápido y parecía que lo iba a petar, pero que yo sepa no ha sido así.

www.diaperforo.org

La página más conocida entre los abdl hispanohablantes. Se trata de un foro de los de toda la vida, con sus secciones y demás. Quizá esté un poco desfasado después de tantos años (no recuerdo cuando salió pero, como poco, allá por el 2008) y de no haber evolucionado mucho. Fui usuario asiduo del foro y conocí -no físicamente, pero sí virtualmente- a los usuarios más implicados.

www.abkingdom.com

El decano de las webs abdl. Fundada en 1999 si no me equivoco, se puede afirmar que es la web abdl más longeva de toda la red. Hace unos años sacaron una suscripción premium pero aun así, sigue siendo una web esencialmente gratuita. El idioma principal es el francés, pero también hay secciones en otros idiomas. La sección de abdl links es también muy buena aunque no se actualiza mucho.

www.adisc.org

Hace tiempo era un poco más amplia y tenía más secciones pero ahora se ha reconvertido en un foro, parecido a diaperforo pero para la comunidad anglosajona, aunque la verdad es que diaperforo mola más. Si hablas inglés, es un buen sitio para encontrar información y/o conocer gente.

https://understanding.infantilism.org/

Exclusivamente en inglés y alemán. Este es un sitio de carácter científico, con artículos sobre psicología, encuestas (cerradas ya), y teorías diversas sobre el origen de los gustos abdl y demás. Es sumamente interesante si os gustan esos temas –como a mí– pero si lo que queréis es material tipo fotos, vídeos o conocer gente, no es vuestro sitio.

Y ahora dos menos conocidos, que es más difícil que conozcáis, y subiendo un poco más de tono 😉

https://www.deviantart.com/liljoenubio

Joe es un artista gráfico con mucho interés en fetiches de gigantización (“gigante maternal” por traducir el inglés “maternal giantess”). En su momento tenía una página web propia, si no recuerdo mal, pero hoy en día solo está presente en deviantart. Casi todos sus dibujos y fotomanipulaciones son geniales y desarrollan una fantasía muy típica de muchos abdl, la “infantilización forzada” y la regresión. En deviantart hay, por cierto, una pequeña pero muy amigable comunidad de creadores de contenido abdl.

Venga, a disfrutar del domingo como ya sabéis.

Stephan

Test de preguntas ABDL (y II)

(Tenéis la primera parte aquí)

21) ¿Te gustaría o te plantearías tener una FAI de diferente orientación sexual a la tuya, o, básicamente, del mismo sexo si fueras hetero? No estoy seguro, pero creo que no.

22) ¿Qué tres cualidades debe tener tu FAI? Debe ser muy cariñosa (mimos, besos, sonrisas…), aunque firme (no se negocia ni se regatea con ella; está al mando claramente) y severa (claro).

23) ¿Qué tres cualidades crees tener tú como ABDL? O sea, ¿qué clase de nenito/nenita eres? Soy cariñoso, curioso y un poquitín rebelde; quiero demostrar que ya soy mayor.

24) ¿Te cambian habitualmente el pañal? Nop 😦

Y mira que lo suelo necesitar…

25) ¿Cuáles son tus pañales favoritos? Que yo recuerde, los primeros Fabine (Fabine Diapers) gama exclusive eran una pasada, pero dejaron de fabricarlos allá por 2014. De los más recientes, me quedo con los Kiddo Diapers: son una auténtica maravilla y se sienten muy, muy «reales». De los blancos, los Tena son los mejores que he probado.

26) ¿Tienes algún otro fetiche -con o sin relación con el ABDL-? Soy spanko y además switcher (o sea, que me gusta ser tanto sumiso como dominante). En general todo lo que sea humillación -activa o pasiva- y bdsm de suave a medio, me gusta. El roleplay de escuela, estudiante rebelde/profe estricta y demás, que te castiga cara a la pared con las orejas de burro, o te da unos buenos reglazos en el culo es otra cosa que me encanta. Y todo ello combinado o no con el ABDL.

27) ¿Cuál ha sido la mayor trastada por la que te ha reñido/castigado tu FAI? Mentirle cuando me pregunta si estoy mojado y resulta que sí. Eso la enfada muchísimo. Otra cosa que no le gusta nada es que diga tacos y palabrotas.

28) ¿Tienes algún amigo o familiar del que sospeches que también es ABDL? Si, hay un par de ellos en concreto que yo creo que les medio mola el rollito. De uno estoy al 95% seguro.

29) ¿Qué outfit, ropa, o combinación de ropa prefieres? Tengo varias. Onesie, pañal y chupete es una. Pijama y pañal otra. Camiseta, pañal y zapatillas también me encanta, o simplemente desnudo, con pañal y zapatillas (pocos looks me parecen más ABDL que pañal+zapatillas de deporte, con o sin camiseta).

30) ¿Te gusta dibujar y colorear? No demasiado.

31) ¿Te gusta que te lean cuentos? Muchísimo.

32) ¿Que te den de comer? ¿Los gases? La verdad es que esto, ni fu ni fa.

33) ¿Lactancia? No especialmente. Me gustan mucho los pezones, pero no tiene que ver con el ABDL. Es que las tetas y los pezones molan, ¿o no? XD.

34) ¿Eres un sissy boy? No. Nada de travestismo ni ropa de mujer en mis momentos ABDL.

35) ¿Te gusta que te den un baño? Sí, claro, pero es que un baño o una ducha caliente es una actividad erótica de por sí cuando estás con quien quieres 😉

36) ¿Duermes habitualmente en pañales y con chupete? No; mis circunstancias personales me lo impiden. A veces, cuando puedo y me/nos apetece, sí, claro. De todos modos, tampoco me gustaría vivir la fantasía 24/7.

37) ¿Mojas o ensucias el pañal sin darte cuenta? No. De hecho, al principio me costaba muchísimo mojarlos. Me ponía muy nervioso, me excitaba y no había manera. Pero eso le pasa a casi todos los ABDL.

38) ¿Te masturbas en pañales? Algunas veces, pero no es lo habitual. 

39) ¿Lo saben tus padres? No, aunque creo que mi madre sospechó algo cuando yo era preadolescente.

40) ¿Alguna recomendación para otros ABDL? Disfrutad de lo que os gusta y no os torturéis más. En serio. Dejad el drama a un lado.

Y ahora a cenar, que es tarde, pequeñines 😛

Stephan

LA FIGURA DE AUTORIDAD (FAI)

En cuanto uno se mueve un poco por foros fetichistas (nosotros, en historias abdl nos movemos), o páginas tipo ALT, Fetlife y demás, se encuentra fácilmente con los típicos post de contacto del tipo “bebé busca mami…”,bebita busca papi…”, «reconozco que me gusta usar pañales» y este tipo de hilos que surgen así como quien no quiere la cosa incluso fuera de esas páginas especializadas. Supongo que es normal; todos queremos encontrar nuestra media naranja, y si puede compartir nuestros gustos más íntimos, mejor.

Pero no es de esto de lo que hoy quería hablaros en Historias abdl, aunque tiene cierta relación con ello. Quería tratar una figura que me parece muy importante y que es fundamental en el universo ABDL, especialmente para los más AB. Esta figura es la que yo llamo “FAI” (Figura de Autoridad Incontestable).

Está claro que cuando uno siente la necesidad de compartir sus fantasías con otra persona las cualidades -físicas o no- que buscamos en esa persona son lo más importante. ¿Cómo nos gustaría que fuera nuestra pareja/ligue/rollo/amigo con derecho a roce? Y, teniendo en cuenta esas preferencias, ¿cómo casarían con la realidad? Nadie es perfecto. Es decir, ¿a qué estamos dispuestos a renunciar o a transigir para conseguir esa intimidad especial o -mejor dicho- qué cualidades son más importantes para nosotros y cuáles no tanto?

«¡Eh, tú, terremoto!¡Estate quieto!» Etc.

Creo que todos estaríamos de acuerdo en reconocer que casi todos los ABDL asumimos una posición o rol de sumisión respecto a la persona con la que queremos compartir nuestras fantasías, aunque sería interesante discutir otro día si una mami o papi que disfruten del juego son también ABDL’s. En ese sentido, para los DL quizá esa figura de autoridad de la que hablo sea, en esencia, una mistress o un master al que le gusten determinadas prácticas englobadas en el BDSM (ya hablamos de la relación entre el ABDL y el BDSM aquí). Por supuesto, para los AB no funciona así; tiene otras connotaciones. Personalmente yo uso el término “FAI”, más sencillo y muy explícito, para englobar todos los que de sobra conocemos (“papi”, “mami”, “ama”, “amo”, “seño”, etc…).

Para las personas AB, curiosamente, se suele repetir una preferencia que siempre me han llamado la atención y es la “obligatoriedad” de que sus FAI casen con sus preferencias sexuales, incluso si sus fantasías AB no tienen un componente sexual.

Esta tendencia se repite constantemente en los AB más puros o los menos interesados en el aspecto sexual del kink y siempre me ha parecido que choca frontalmente con el planteamiento de muchos AB. Quiero decir que no lo entiendo muy bien, ojo, no que me parezca mal ni mucho menos. ¿Por qué esa tendencia a buscar una figura de autoridad que, en términos de género y orientación sexual sea compatible, cuando no tendría por qué serlo, al no haber un trasfondo sexual?

En teoría, los AB puros no se excitan con el juego ABDL, pero rara vez buscan o escogen figuras de autoridad de su mismo sexo -si son heterosexuales- o del otro -si son homosexuales-. Yo, en 20 años, nunca he conocido un caso de pareja -a falta de mejor denominación- ABDL y FAI cuyas opciones sexuales no sean compatibles. ¿Será que, en el fondo, sí que hay algún tipo de interés sexual subyacente incluso en los AB puros?

Personalmente, yo creo que sí, y que, de algún modo, nuestra fantasía siempre tiene un componente sexual innegable, pero sobre esto ha habido y hay opiniones de todo tipo. Algunos ABDL lo explican en el sentido de que aunque ellos no sexualizan la actividad ABDL, ven perfectamente compatible el tener una relación íntima con su FAI fuera de esa zona ABDL. Es decir: una cosa es la relación que se desarrolla más allá de la fantasía, o fuera de sus límites, y otra cosa es lo que pasa dentro de ellos, en donde no hay ningún interés sexual directo e, incluso, la sexualidad debe quedar fuera. Es un tema, como digo, muy habitual, y no tenéis más que pasaros por Tumblr o por cualquier página fetichista para leer mil y una opiniones.

Comoquiera que sea, la figura de la FAI es absolutamente clave para los ABDL. Todos elaboramos un arquetipo de FAI y fantaseamos o hemos fantaseado con él: no tanto desde el punto de vista físico como de la interacción. Incluso diría que en este rollo nuestro el aspecto físico es menos importante que en otros, o que en la sexualidad estándar. Esa es mi sensación, al menos.

Creo que ese aspecto físico de la FAI es algo secundario y suelen importarnos más cuestiones como, por ejemplo:

  • ¿Cuál es su carácter? ¿Debe ser cariñosa, severa, permisiva, indulgente…?
  • ¿Cómo nos gustaría que nos trate? ¿De manera firme? ¿Ausente? ¿Exagerada? ¿”Realista”?
  • Creo que todos estaríamos de acuerdo en que la FAI ideal -la mía y la de todos los ABDL- siempre debería cambiar pañales. Siempre, siempre y siempre 😉
  • ¿Qué actitud debe mostrar ante una travesura, una rabieta o una situación similar? ¿Debe imponer disciplina? ¿Cómo? ¿O debe ser dialogante?
  • ¿Cómo nos gustaría que reaccionara cuando estamos mojados y/o sucios? ¿Debe reñirnos? ¿O, por el contrario, debe mostrarse comprensiva? ¿O depende de la situación?
  • ¿Debe castigarnos? ¿Corregirnos? ¿Mostrarse paciente? ¿O más bien implacable?
  • En caso de que nos guste la idea del castigo, ¿qué castigos serían adecuados? ¿O debe ser la FAI quien los escoja (siempre, por supuesto, con la comunicación adecuada y pleno consentimiento)?
  • ¿Qué actividades nos gustaría hacer con ella? ¿El baño? ¿El cuento? ¿La siesta? ¿La comida? ¿El juego?

¿Y vosotros? ¿Cuál es vuestra FAI ideal?

Chao, traviesillos…

Stephan

PD: En cualquier caso, mi seño es la más guapa del mundo. Que lo sepáis.

Test de preguntas ABDL (I)

No sé dónde encontré la primera versión o la más antigua de este test, pero la tenía por ahí y como los test son siempre divertidos, he pensado que la podía compartir con vosotros. El original estaba en inglés y más o menos lo he traducido sobre la marcha. Son unas 40 en total, así que hoy pondré solo las 20 primeras en historias abdl.

¡Al lío!

1) ¿Cuándo descubriste que te atraía todo esto del abdl? Desde que tengo uso de razón me gustan los pañales (sobre todo), chupetes y demás. Siempre. Cinco o seis años, puede que antes.

2) ¿Tela o desechables? Me gustan todos, pero tengo una ligera preferencia por los desechables. La razón es que de pequeño usé los de tela con braguitas de plástico pero los desechables eran como más chulos y modernos. ¿blancos, de otro color o con muñequitos? Aquí soy un poco escogidito. Los que más me gustan son los de muñequitos, pero no todos (por ejemplo, los Rearz los he probado y no me gustan mucho). Tampoco me gustan los pañales de colores, prefiero para eso los blancos de toda la vida (los clásicos no decepcionan).

3) ¿Escribes o lees historias abdl? Sí, claro 😉

4) ¿A quién le has contado que eres ABDL? A mis 3 mejores amigos y a una amiga, que luego fue mi novia y ahora es mi mujer.

5) ¿Has tenido parejas abdl? No.

6) ¿Qué es lo que más te gusta del abdl? La sensación de plenitud y de relajación que me proporciona.

Y que estoy bastante mono

7) ¿Y lo que menos? Que se nos trate a los abdl como si fuéramos enfermos mentales.  

8) ¿N1, N2, ambas? N1, básicamente. El N2 está bien sobre el papel; mola mucho los primeros 30 segundos, pero luego es un rollo.

9) ¿Has intentado «dejarlo» o has buscado ayuda para dejar de ser abdl? Nunca. Me encanta. No quiero dejar de serlo.

10) ¿Más ab o más dl? Depende del día. Suelo tender más al dl pero con un muy alto porcentaje de AB. Digamos 60-40%. Pero también hay días -pocos- que solo me apetece estar en modo AB, sin que haya contexto ni intención sexual alguna.

11) ¿Mimos o castigos? Las dos cosas, por favor, y en cantidades industriales.

12) ¿Qué juguetes tienes o usas con más frecuencia? No tengo muchos: algún peluchito bastante grande y poco más. Pero me encanta coger cualquier objeto que encuentre por casa y utilizarlo como si fuera un juguete (el soporte para el móvil es una nave espacial, el mando a distancia es un sable de luz, la caja de cartón es un baúl mágico para guardar tesoros, etc).

13) ¿»Regresas»? En caso afirmativo, ¿hasta qué punto? Sí, en una escala de 1 a 10 donde 10 es la regresión total, diría que un 3-4, pero mantengo el control siempre y en todo caso mi regresión consiste en flashes mentales o momentos de desconexión muy breves aunque extraordinariamente agradables.

14) ¿Cómo te ves a ti mismo cuando regresas? Pues tengo unos 3-4 años pero aún uso pañales (y soy muy listo y muy guapo y tal y tal… :P). Digamos que esa es mi edad de «little», en términos BDSM.

15) ¿Mojaste la cama? Sí, hasta los 7 años, más o menos. ¿Usabas pañales? Sí. De tela, con braguitas de plástico.

16) ¿Qué mimos te gustan más? Que me acaricien la cabeza o las mejillas, las pedorretas, las cosquillas en la cama…

17) ¿Qué castigos te “gustan” más? Azotes en el culete. Siempre.

18) ¿Qué objetos abdl -que no sean los pañales- te gustan más? Chupetes, onesies, toallitas, cremita para el culete, pijamitas (sobre todo si se nota el pañal debajo)…

19) ¿Tendrías una pareja o relación estable SIN ninguna interacción abdl? Aclaración: esa persona te gusta muchísimo, es genial en todo lo demás PERO no quiere saber nada del abdl porque le da asco-grima-yuyu-bajona. Sí, creo que no supondría un problema grave para mí. Evidentemente no sería «lo perfecto» pero a menudo lo perfecto es enemigo de lo bueno, que decía Voltaire. De todas formas, aunque a ella no le gustara, no me privaría de usar pañales en privado, onesie o lo que sea, cuando ella no estuviera en casa, etc. A eso nunca renunciaría ni consideraría aceptable que ella me lo quisiera prohibir o restringir. Puede, por supuesto, elegir no involucrarse, pero no pedirme que me niegue a mí mismo.

20) ¿Tienes un osito, peluche o muñequito de apego? (Respuesta actualizada a enero de 2024) ¡Sí! Me compré un osito no muy grande hará cosa de un año. Y me mola mazo ^^. También tengo algún que otro peluchito pequeño (un pulpo), regalo de mi pareja.

CUATRO POSIBLES RAZONES POR LAS QUE SOY ABDL

Si algo nos une a todos los ABDL del mundo es la necesidad de hacernos preguntas sobre el origen de nuestros gustos (esas sí que son historias abdl recurrentes). En mayor o menor medida, es algo que nos intriga: ¿Por qué yo y no otra persona? ¿Hay alguna forma de saberlo? ¿Existe una predisposición genética? ¿Es mera casualidad?

La verdad: no tengo ni idea.

En internet, al menos hace 20 años, las escasas teorías con las que uno se encontraba giraban en torno a lugares comunes de la psicología: traumas infantiles y demás. Todo muy de andar por casa, como os imaginaréis (“Si te gusta ponerte pañales, es que te maltrataron de niño y tal y cual…”). Si ya me sonaba bastante burdo, imaginaos a medida que iba conociendo más gente en internet -y en persona-, hablando con ellos de este tema y dándome cuenta de que no había absolutamente ningún patrón común. Que cada uno éramos de nuestra padre y madre, vaya. Es más: nadie refería nada relativo a traumas infantiles ni similares. La inmensa mayoría de estas personas habían tenido infancias normales, felices, padres afectuosos y demás.

En otras palabras: los fans de Bergman se podían ir a pastar. Nada de maltratos ni brutalidades físicas ni psicológicas. Que no. Y se acabó.

La escena de “¡muere, maldito!” me ponía los pelos de punta de joven

Hay muy pocos estudios científicos sobre el ABDL. No me preguntéis la razón, a lo mejor tiene que ver mucho con la cuestión de la que hablábamos en esta entrada previa, pero en donde no se adentran los expertos, los aficionados -o, simplemente, practicantes- digo yo que tenemos carta blanca, ¿no?

Así que aquí van, sin ningún orden particular, CUATRO HECHOS o razones, si queréis, que podrían haber influido para que me convirtiera en ABDL:

ENURESIS NOCTURNA

Sí, vale: un nombre muy enrevesado para definir algo tan sencillo como el “mearse en la cama” de toda la vida. Yo estuve dentro del 15/20% de niños a los que les pasa. Como consecuencia de ello, usé pañales por la noche hasta poco después de cumplir 7 años. Si me gustaba o no me gustaba usarlos, es difícil de decir. Retrospectivamente, lo único que podría decir es que no me disgustaba. O que no me disgustaba tanto como se supone que debería disgustarme, vaya. Ya hablaremos más de eso.

Este factor no se repetía tanto como cabría suponer en otros ABDL. Por mis propios datos -no es que tenga un Excel, vaya- y a ojo de buen cubero, solo entre un cuarto y un tercio de los ABDL habían mojado la cama y usado pañales (o no) por ello.

DESAPEGO

La verdad es que el título/tag no es muy bueno, pero no se me ocurre otro. Me refiero a si los ABDL hemos tenido un cierto problema de distanciamiento o desafección respecto a nuestros padres y parientes más cercanos. Cuidado: no hablo aquí de maltrato, ni mucho menos. Hablo de conflictos o carencias afectivas no resueltas. Sentimientos de soledad, incomprensión o decepción relacionados con otras personas habitualmente convivientes durante la infancia.

En mi caso, con toda seguridad hay un componente de este tipo, aunque no sé hasta qué punto intervendría en la fórmula. Muchos de mis amigos o conocidos ABDL mencionaban sentimientos parecidos, pero ninguno los veía tan importantes en la gestación del fetiche.

FANTASÍA

Fui un niño, un adolescente y un joven con una fantasía desbordante, en algunos casos rozando lo enfermizo -no digo patológico de milagro-. Este factor contribuía a generarme imágenes, contextos y referencias muy intensas en mi día a día, incluido lo relativo a historias ABDL. Digamos que mi rico mundo interior trataba de compensar el aburrido y pacato mundo exterior. Esa fantasía, por supuesto, me sigue acompañando en la vida adulta, aunque ya no es siempre para bien, como me ocurría antes. Qué le vamos a hacer.

Y me gustaban las banderas

Aquí, aunque parezca extraño, sí que coincidía bastante con otros ABDL. A menudo teníamos gustos o aficiones parecidas o vinculadas, especialmente con aquellos que tenían un lado AB más pronunciado.

TEMPERAMENTO MELANCÓLICO

¡Ja! Primero me meto con los “fans” de los traumas infantiles y ahora voy y saco a Hipócrates XD. Esto sí que es columpiarse, ¿eh?

En fin, me refiero a ciertos tipos de carácter más tendentes a la depresión que otros, vaya. Personas particularmente sensibles, artísticas, perfeccionistas, obsesivas, con tendencia a la idealización y, por norma general, más introvertidas que extrovertidas.

Este patrón se daba con cierta frecuencia, pero no me parecía significativo, puesto que no deja de ser una especie de arquetipo psicológico de entre los muchos que hay, y además desfasado de narices. Se necesitaría un estudio más profundo para valorar estos patrones, además de unos conocimientos que yo no tengo.

Y esto es todo. ¿Cuáles son vuestras 4 razones?

Nos vemos, meoncetes.

Stephan

ABDL: ¿Nuestro y solo nuestro?

A poco que uno busque por internet o husmee la wikipedia se encuentra con algunos datos verdaderamente insólitos. Fijaos: según no sé quien, resulta que 1 de cada 1.000 personas es ABDL. Por ejemplo, si vivieras en Bilbao, que sepas que hay 400 ABDL -suficientes para montar una cojomegafiesta de las de petarlo- viviendo contigo en la misma ciudad. En Barcelona, más de 2.000 y en España (insisto, según no sé quien), haciendo una cuenta muy sencilla, resulta que habría unos 45.000 ABDL’s. ¡Medio Lugo! ¡Un tercio de Tarragona!

¿Entonces por qué cojones no hay una super mega convención de ABDL’s todos los años en IFEMA? ¡Sería la caña! Con cobertura de prensa y con los políticos apareciendo para hacerse la foto y convencernos de que ellos son ABDL de toda la vida, y que si no les votas, los del partido contrario prohibirán los pañales con estampados chulos, los onesies tamaño adulto y las palas de spanking con lemas sensuales y tal y cual…

Vale, juro no hablar más de política.

De esto sí, ¿eh?

Cuando, hace muchos años, me topé con la estadística en cuestión, que es tan antigua como apócrifa – creo- me quedé patidifuso. Éramos muchos; ¿por qué asomábamos la cabecita tan pocos? Os hablo de hace 15 o 20 años; ahora la cosa ha mejorado, pero antes de que existiera Tumblr, en la época de los foros (pasaros por este si os mola el ABDL), y los grupos de MSN, no digo que fuera tabú, pero como mínimo era muy minoritario.

Luego, cuando me fui haciendo mayor (que no viejo), comencé a preguntarme, debido a muchas razones que os iré detallando en otras entradas, si de veras hace falta “salir del armario”, y si salir es algo inequívocamente bueno para todos los ABDL. Quiero decir: está claro que queremos hablar de lo que nos gusta, practicarlo y encontrar personas que compartan nuestros gustos, ya sea por amistad, afinidad o porque queremos que nuestra pareja sea también ABDL y en Tinder, que yo sepa, no existe la etiqueta “me hago pipí” ni ninguna parecida. Que, ojo: si la estadística de antes es cierta, no entiendo por qué no :P. ¡Debería! Desde Historias ABDL lo reclamamos.

Vivimos en una sociedad en la que todo lo que hacemos está siendo evaluado, medido, juzgado y clasificado, prácticamente en tiempo real, por los grandes poderes tecnológicos y los límites entre la vida privada y la pública son cada vez más difusos. Parece que, de algún modo, se nos obliga a exhibirnos como objetos de adorno y a formar parte de un mundo virtual cuyas reglas ni establecemos ni podemos cambiar, pero que nunca nos favorecen. Incluso hay presiones para participar en él y de él, ya sabéis: “Si no estás en la app chachipeich, no te enteras de nada”, “Date de alta en instasap, no seas antiguo”, “Puedes verlo en mi perfil de Turbochof”, etc. Tener privacidad, tranquilidad, intimidad, anonimato, está pasado de moda. Si no quieres ponerte en el escaparate a posar, eres un troglodita.

En consecuencia, nunca hemos estado más sojuzgados ni sometidos al arbitrio de los demás. No de nuestros amigos, familiares o allegados, no (que tampoco me vale, pero ya hablaremos de eso). Del “público”. De “la red”. De gente que ni siquiera conocemos. Y sin embargo, parece que importa mucho lo que piensen, o nos debería importar.

En este marco, digo, ¿por qué no es preferible y enriquecedor el guardarnos nuestros gustos para nosotros y nuestras parejas/amigos/ligues/whatever? En vez de obsesionarnos por ganar visibilidad y hacer que el público entienda lo que hacemos o lo que somos -cosa que probablemente nunca haga- ¿por qué no, simple y llanamente, pasar del público? ¿Por qué no mandar a ese público a tomar por el culo, básicamente? Y, además, como decía cierto famoso escritor: ¿Quién es el público y dónde se le encuentra?

A lo mejor no es tan importante que se nos comprenda. ¿Quién nos tiene que comprender? Y, sobre todo, ¿para qué? ¿En qué iba a mejorar nuestra situación, individualmente considerados todos y cada uno de los ABDL?

A mí me gusta creer que, por ahí, pensando algo parecido, hay en este mismo momento miles y miles de kinksters cochineando, haciéndose mimos y calentándose mutuamente esos culitos traviesos (por supuesto, con erótico resultado). Yo sé que nunca me dejarán verlo, ni me enviarán fotos, ni vídeos ni nada. Y está bien. Porque resulta que la estadística de 1 entre 1000 a lo mejor es verdad, solo que nosotros somos así de discretos y nos gustan los secretitos. A ver si no por qué todas las compañías que venden historias ABDL repiten una y mil veces lo de “discreet shipping”.

¡Siempre!

¿Y quiénes podrían ser esos cientos de miles? Cualesquiera. Podrían ser conocidos míos, o mi jefe y su marido, o los simpáticos millenials que se acaban de mudar al edificio. Me gusta pensar que hay miles de personas que han construido su refugio ABDL y que son felices en él, como yo lo soy en el mío, sin necesidad de buscar aprobación, comprensión ni sensibilización (detesto esa palabra) respecto a lo que hacen o dejan de hacer.

Si hay alguna militancia que merece la pena hoy día, es la de la intimidad. Porque hay cosas en la vida que son personales de verdad.

¡Todos al Walden!

Stephan

ABDL: ¿Nuestro y solo nuestro?

A poco que uno busque por internet o husmee la wikipedia se encuentra con algunos datos verdaderamente insólitos. Por ejemplo, según no sé quien, resulta que 1 de cada 1.000 personas es ABDL. Por ejemplo, si vivieras en Bilbao, que sepas que hay 400 ABDL -suficientes para montar una cojomegafiesta de las de petarlo- viviendo contigo en la misma ciudad. En Barcelona, más de 2.000 y en España (insisto, según no sé quien), haciendo una cuenta muy sencilla, resulta que habría unos 45.000 ABDL’s. ¡Medio Lugo! ¡Un tercio de Tarragona!

¿Entonces por qué cojones no hay una super mega convención de ABDL’s todos los años en IFEMA? ¡Sería la caña! Con cobertura de prensa y con los políticos apareciendo para hacerse la foto y convencernos de que ellos son ABDL de toda la vida, y que si no les votas, los del partido contrario prohibirán los pañales con estampados chulos, los onesies tamaño adulto y las palas de spanking con lemas sensuales y tal y cual…

Vale, juro no hablar más de política.

De esto sí, ¿eh?

Cuando, hace muchos años, me topé con la estadística en cuestión, que es tan antigua como apócrifa – creo- me quedé patidifuso. Éramos muchos; ¿por qué asomábamos la cabecita tan pocos? Os hablo de hace 15 o 20 años; ahora la cosa ha mejorado, pero antes de que existiera Tumblr, en la época de los foros (pasaros por este si os mola el ABDL), y los grupos de MSN, no digo que fuera tabú, pero como mínimo era muy minoritario.

Luego, cuando me fui haciendo mayor (que no viejo), comencé a preguntarme, debido a muchas razones que os iré detallando en otras entradas, si de veras hace falta “salir del armario”, y si salir es algo inequívocamente bueno para todos los ABDL. Quiero decir: está claro que queremos hablar de lo que nos gusta, practicarlo y encontrar personas que compartan nuestros gustos, ya sea por amistad, afinidad o porque queremos que nuestra pareja sea también ABDL y en Tinder, que yo sepa, no existe la etiqueta “me hago pipí” ni ninguna parecida. Que, ojo: si la estadística de antes es cierta, no entiendo por qué no :P. ¡Debería! Desde Historias ABDL lo reclamamos.

Vivimos en una sociedad en la que todo lo que hacemos está siendo evaluado, medido, juzgado y clasificado, prácticamente en tiempo real, por los grandes poderes tecnológicos y los límites entre la vida privada y la pública son cada vez más difusos. Parece que, de algún modo, se nos obliga a exhibirnos como objetos de adorno y a formar parte de un mundo virtual cuyas reglas ni establecemos ni podemos cambiar, pero que nunca nos favorecen. Incluso hay presiones para participar en él y de él, ya sabéis: “Si no estás en la app chachipeich, no te enteras de nada”, “Date de alta en instasap, no seas antiguo”, “Puedes verlo en mi perfil de Turbochof”, etc. Tener privacidad, tranquilidad, intimidad, anonimato, está pasado de moda. Si no quieres ponerte en el escaparate a posar, eres un troglodita.

En consecuencia, nunca hemos estado más sojuzgados ni sometidos al arbitrio de los demás. No de nuestros amigos, familiares o allegados, no (que tampoco me vale, pero ya hablaremos de eso). Del “público”. De “la red”. De gente que ni siquiera conocemos. Y sin embargo, parece que importa mucho lo que piensen, o nos debería importar.

En este marco, digo, ¿por qué no es preferible y enriquecedor el guardarnos nuestros gustos para nosotros y nuestras parejas/amigos/ligues/whatever? En vez de obsesionarnos por ganar visibilidad y hacer que el público entienda lo que hacemos o lo que somos -cosa que probablemente nunca haga- ¿por qué no, simple y llanamente, pasar del público? ¿Por qué no mandar a ese público a tomar por el culo, básicamente? Y, además, como decía cierto famoso escritor: ¿Quién es el público y dónde se le encuentra?

A lo mejor no es tan importante que se nos comprenda. ¿Quién nos tiene que comprender? Y, sobre todo, ¿para qué? ¿En qué iba a mejorar nuestra situación, individualmente considerados todos y cada uno de los ABDL?

A mí me gusta creer que, por ahí, pensando algo parecido, hay en este mismo momento miles y miles de nenitos y nenitas cochineando, haciéndose mimos y calentándose mutuamente esos culitos traviesos (por supuesto, con erótico resultado). Yo sé que nunca me dejarán verlo, ni me enviarán fotos, ni vídeos ni nada. Y está bien. Porque resulta que la estadística de 1 entre 1000 a lo mejor es verdad, solo que nosotros somos así de discretos y nos gustan los secretitos. A ver si no por qué todas las compañías que venden historias ABDL repiten una y mil veces lo de “discreet shipping”.

¡Siempre!

¿Y quiénes podrían ser esos cientos de miles? Cualesquiera. Podrían ser conocidos míos, o mi jefe y su marido, o los simpáticos millenials que se acaban de mudar al edificio. Me gusta pensar que hay miles de personas que han construido su refugio ABDL y que son felices en él, como yo lo soy en el mío, sin necesidad de buscar aprobación, comprensión ni sensibilización (detesto esa palabra) respecto a lo que hacen o dejan de hacer.

Si hay alguna militancia que merece la pena hoy día, es la de la intimidad. Porque hay cosas en la vida que son personales de verdad.

¡Todos al Walden!

Stephan